Seguramente habrás escuchado a algunas «artistas» que últimamente se han atrevido a comentar públicamente el haberse comido la placenta de su propio hijo.

Pues esta moda tiene también algunas fanáticas de incluso comprar y consumir «cápsulas» de placenta alegando algunos beneficios (como una «estabilización» del estado de ánimo, un menor riesgo de depresión postparto, el mejoramiento de la cantidad y calidad de la leche, etc).

Sin embargo, es importante que conozcas que esta costumbre (que pretende «justificarse» con argumentos tan torpes como el de «es que todos los animalitos se comen su placenta») es algo que no solamente no esta probado que cause algún beneficio, sino que además, esta probadísimo que causa muchos riesgos!

En un reciente artículo publicado por American Journal of Obstetrics & Gynecology se realiza una revisión sobre el tema y se llega a la conclusión siguiente:

«Debido a que la placentofagia (comerse la placenta) es una conducta potencialmente dañina y no tiene beneficios documentados, la recomendación del médico debe de ser muy clara: NO DEBE DE REALIZARSE, ya que puede generar problemas de infecciones potencialmente mortales para la madre y su recién nacido.

Si quieres leer este ARTÍCULO MÉDICO al respecto de la PLACENTOFAGIA puedes consultarlo AQUI.

Pero si lo que quieres es leer el chisme de la nota de Anahi y otras noticias de ese tipo vete hasta ACÁ

 

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